Regreso al origen: la parroquia del Inmaculado Corazón de María de la colonia Guerrero

La semana pasada, la última de 2010, el Universo me permitió regresar a la colonia donde viví muchos años de mi vida. Quienes me siguen en twitter, tuvieron la oportunidad de acompañarme a ese regreso a los orígenes, en el cual está presente la memoria de mi Manina.

Ahora que es año nuevo, quiero retomar este blog y darle un toque más personal; lo hago contándoles parte de una breve visita a la colonia Guerrero, (información básica de su historia se puede encontrar aquí, si bien contiene algunos errores).

Para mí, el centro de la colonia Guerrero es la parroquia del Inmaculado Corazón de María (que, por cierto, no es mencionada en el artículo citado de Wikipedia); esa fue la parroquia a la cual asistí regularmente cada domingo durante mi adolescencia hasta que me topé con Carlos Marx (si bien, también asistí a la parroquia de Nuestra  Señora de Los Ángeles, de la cual comentaré en otra oportunidad).

Parroquia del Inmaculado Corazón de María

En esta fotografía actual sólo se aprecia la parte del frente que se mantuvo en pie; el resto de la parroquia quedó dañada severamente por los terremotos del 19 y 20 de septiembre de 1985, cuando se cuarteó parte del techo, y fue menester derribar lo dañado e iniciar un proceso de reconstrucción, cuyo resultado se puede apreciar en la siguiente galería de fotografías).

Las siguientes fotografías dan cuenta de la parte que no fue derribada:

Detalle parroquia del Inmaculado Corazón de María, colonia Guerrero

Ángel original de la parroquia del Inmaculado Corazón de María, de la colonia Guerrero

Las siguientes imágenes de santos también sobrevivieron a los sismos de 1985:

Imágenes que se sobrevivieron los sismos de 1985, parroquia del Inmaculado Corazón de María, colonia Guerrero, I

Imágenes que se sobrevivieron los sismos de 1985, parroquia del Inmaculado Corazón de María, colonia Guerrero, II

Imágenes que se sobrevivieron los sismos de 1985, parroquia del Inmaculado Corazón de María, colonia Guerrero, III

La siguiente fotografía es un lugar especial para mí; en ese lugar, en mi adolescencia había un montón de veladoras justo afuera de la reja que se observa (no existía ese desnivel en esa época); y, he de confesar, que en lugar de escuchar la misa, ahí me paraba y me ponía a ordenar las veladoras, encender las que estaban apagadas y así se pasaba la misa (mi Manina, luego me llamaba, pero como no iba, y era una mujer devota, mejor se concentraba en la misa).

Imágenes que se sobrevivieron los sismos de 1985, parroquia del Inmaculado Corazón de María, colonia Guerrero, IV

Ya no puedo subir más fotografías, pero espero que estas imágenes les den una idea de esta parroquia en la que asistí muchos domingos de mi vida y que pude recuperar en esa visita que hice. Queda contarles más de este barrio de la Ciudad de México en el que viví muchos años, pero eso será en otra ocasión. Se agradecen sus comentarios. 🙂

P. D. Considero que quienes crecimos en la Ciudad de México (o en cualquier otra ciudad) necesitamos dejar constancia de lo que vivimos en nuestra infancia; el progreso (para mí, mal entendido) ha afectado numerosos barrios y colonias, las cuales se encuentran deterioradas o en franca decadencia. Dadas las actuales circuntancias que vivimos en nuestro país, urge evitar la pérdida de estos recuerdos que pueden ser el punto de partida de una identidad que nos permita enfrentar este futuro incierto que vivimos los mexicanos.