La robotización del empleo ya es una realidad

La globalización requiere cada vez más acelerar la sustitución de la fuerza de trabajo por robots;  las “[m]áquina[s] o ingenio[s] electrónico[s] programable[s], capa[ces] de manipular objetos y realizar operaciones antes reservadas solo a las personas“, según definición de la Real Academia de la Lengua son muy convenientes para el capital: no comen, no duermen, no necesitan descanso, no hacen “san lunes”, no piden vacaciones ni permisos por maternidad (o paternidad). Le permiten al capital acelerar la producción y una mayor tasa de ganancia.

Lo que parecía propio de la ciencia ficción (recuerden la obra de Isaac Asimov, Yo robot), se ha materializado; hay ramas industriales que han desplazado mano de obra por máquinas que producen, y eso se extiende a nuestros hogares y nuestras vidas: piensen en Siri de Apple o cualquier asistente de voz, como el Echo de Amazon, o la voz con acento castellano que nos guía en el tráfico; todas ellas son parte de algo más amplio, la inteligencia artificial.

Dejo estos materiales para la discusión: conozcan a Erica, el robot más autónomo creado hasta el momento y una revisión del grado de avance de la robotización que, según este artículo, la sitúan hacia la década de los años cincuenta de este siglo.

Pero antes de que eso suceda, una mirada de lo que ya llegó lo encuentran en dos videos breves: “A sneak peek into the future of robotics” y “Robots replace human jobs“.

Finalmente, les planteo una investigación que les atañe: otra acepción de robot de la Real Academia de la Lengua es aquel “[p]rograma que explora automáticamente la red para encontrar información“.

¿Cómo y de qué manera creen que la robotización afectará el oficio periodístico y comunicativo? ¿Qué pueden hacer para enfrentarlo? Recuerden que está en sus manos. Espero sus reflexiones.